Un hombre se acercó al Profeta (ﷺ) y le dijo: «Tuve relaciones sexuales con mi esposa en Ramadán (mientras ayunaba)». El Profeta (ﷺ) le preguntó: «¿Puedes permitirte manumitar a un esclavo?» Respondió de manera negativa. El Profeta (ﷺ) le preguntó: «¿Puedes ayunar durante dos meses sucesivos?» Respondió de manera negativa. Le preguntó: «¿Puedes permitirte alimentar a sesenta personas pobres?» Respondió negativamente. (Abu Huraira añadió): Luego trajeron al Profeta Muhámmad (ﷺ) una cesta llena de dátiles y él le dijo (a ese hombre): «Alimenta (a los pobres) con estos dátiles como expiación». Dijo: «(¿Debo dárselo de comer) a las personas más pobres que nosotros? No hay casa más pobre que la nuestra entre sus montañas (de Medina)». El Profeta (ﷺ) dijo: «Entonces alimenta a tu familia con eso».