حَدَّثَنَا مُسَدَّدٌ، حَدَّثَنَا إِسْمَاعِيلُ، حَدَّثَنَا أَيُّوبُ، عَنْ أَبِي قِلاَبَةَ، عَنْ أَبِي سُلَيْمَانَ، مَالِكِ بْنِ الْحُوَيْرِثِ قَالَ أَتَيْنَا النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم وَنَحْنُ شَبَبَةٌ مُتَقَارِبُونَ، فَأَقَمْنَا عِنْدَهُ عِشْرِينَ لَيْلَةً، فَظَنَّ أَنَّا اشْتَقْنَا أَهْلَنَا، وَسَأَلَنَا عَمَّنْ تَرَكْنَا فِي أَهْلِنَا، فَأَخْبَرْنَاهُ، وَكَانَ رَفِيقًا رَحِيمًا فَقَالَ " ارْجِعُوا إِلَى أَهْلِيكُمْ فَعَلِّمُوهُمْ وَمُرُوهُمْ، وَصَلُّوا كَمَا رَأَيْتُمُونِي أُصَلِّي، وَإِذَا حَضَرَتِ الصَّلاَةُ فَلْيُؤَذِّنْ لَكُمْ أَحَدُكُمْ، ثُمَّ لِيَؤُمَّكُمْ أَكْبَرُكُمْ ".
Traducción
Narró Abu Huraira
El Mensajero de Allah (ﷺ) dijo: «Mientras un hombre caminaba por un camino, tuvo mucha sed. Luego cruzó un pozo, se metió en él, bebió (de su agua) y salió. Mientras tanto, vio a un perro jadeando y lamiendo barro debido a la sed excesiva. El hombre se dijo a sí mismo: «Este perro sufre el mismo estado de sed que yo». Así que volvió a bajar al pozo, llenó su zapato (con agua), se lo llevó a la boca y le dio de beber al perro. Alá le agradeció su acción y lo perdonó». La gente preguntó: «¡Oh, Mensajero de Allah (ﷺ)! ¿Hay alguna recompensa para nosotros si servimos a los animales?» Dijo: «(Sí) Hay una recompensa por servir a cualquier animal (ser vivo)».