حَدَّثَنَا أَبُو الْوَلِيدِ، حَدَّثَنَا شُعْبَةُ، قَالَ أَخْبَرَنِي عَمْرٌو، عَنْ خَيْثَمَةَ، عَنْ عَدِيِّ بْنِ حَاتِمٍ، قَالَ ذَكَرَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم النَّارَ، فَتَعَوَّذَ مِنْهَا وَأَشَاحَ بِوَجْهِهِ، ثُمَّ ذَكَرَ النَّارَ، فَتَعَوَّذَ مِنْهَا، وَأَشَاحَ بِوَجْهِهِ ـ قَالَ شُعْبَةُ أَمَّا مَرَّتَيْنِ فَلاَ أَشُكُّ ـ ثُمَّ قَالَ " اتَّقُوا النَّارَ وَلَوْ بِشِقِّ تَمْرَةٍ، فَإِنْ لَمْ تَجِدْ فَبِكَلِمَةٍ طَيِّبَةٍ ".
Traducción
Narró: 'Adi bin Hatim
El Profeta (ﷺ) mencionó el Fuego (del Infierno) y buscó refugio (con Allah) de él, y volvió la cara hacia el otro lado. Volvió a mencionar el Infierno, se refugió (junto a Allah) de él y volvió la cara hacia el otro lado. (Shu'ba, el subnarrador, dijo: «No me cabe duda de que el Profeta (ﷺ) lo repitió dos veces»). El Profeta (ﷺ) dijo entonces: «(¡Oh gente!) Sálvense del Infierno aunque sea con la mitad de un dátil (dado como caridad), y si no lo tienen disponible, entonces (sálvense) diciendo una palabra amable y amable».