حَدَّثَنَا آدَمُ، حَدَّثَنَا شُعْبَةُ، حَدَّثَنَا أَبُو التَّيَّاحِ، قَالَ سَمِعْتُ أَنَسَ بْنَ مَالِكٍ ـ رضى الله عنه ـ يَقُولُ إِنْ كَانَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم لَيُخَالِطُنَا حَتَّى يَقُولَ لأَخٍ لِي صَغِيرٍ ‏"‏ يَا أَبَا عُمَيْرٍ مَا فَعَلَ النُّغَيْرُ ‏"‏‏.‏
Traducción
Narró Aisha

Solía jugar con las muñecas en presencia del Profeta, y mis amigas también jugaban conmigo. Cuando el Mensajero de Allah (ﷺ) entraba (a mi morada), solían esconderse, pero el Profeta las llamaba para que se unieran y jugaran conmigo. (Está prohibido jugar con muñecas e imágenes similares, pero Aisha lo permitía en aquella época, ya que era una niña pequeña y aún no había alcanzado la pubertad). (Fath-ul-Bari, página 143, vol. 13)