Cuando la delegación de Abdul Qais acudió al Profeta, éste le dijo: «¡Bienvenida, oh delegación que ha venido! Ni sufriréis la deshonra ni os arrepentiréis». Dijeron: «¡Oh, Mensajero de Allah (ﷺ)! Somos un grupo de la tribu de Ar-Rabi'a, y entre vosotros y nosotros está la tribu de los Mudar y solo podemos acudir a vosotros en los meses sagrados. Así que, por favor, ordénanos que hagamos algo bueno (obras religiosas) para que podamos entrar en el Paraíso y también para que podamos ordenar a nuestra gente que está detrás de nosotros (a quienes hemos dejado en casa) que lo sigan». Dijo: «Cuatro y cuatro»: hagan oraciones perfectas, paguen el Zakat (caridad obligatoria), ayunen durante el mes del Ramadán y entreguen una quinta parte del botín de guerra (por la causa de Alá) y no beban en (recipientes llamados) Ad-Duba', Al-Hantam, An-Naqir y Al-Muzaffat».