حَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ أَبِي بَكْرٍ، حَدَّثَنَا مُعْتَمِرٌ، عَنْ عُبَيْدِ اللَّهِ، عَنْ نَافِعٍ، سَمِعَ ابْنَ كَعْبِ بْنِ مَالِكٍ، يُخْبِرُ ابْنَ عُمَرَ أَنَّ أَبَاهُ، أَخْبَرَهُ أَنَّ جَارِيَةً لَهُمْ كَانَتْ تَرْعَى غَنَمًا بِسَلْعٍ، فَأَبْصَرَتْ بِشَاةٍ مِنْ غَنَمِهَا مَوْتًا، فَكَسَرَتْ حَجَرًا فَذَبَحَتْهَا، فَقَالَ لأَهْلِهِ لاَ تَأْكُلُوا حَتَّى آتِيَ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم فَأَسْأَلَهُ، أَوْ حَتَّى أُرْسِلَ إِلَيْهِ مَنْ يَسْأَلُهُ. فَأَتَى النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم أَوْ بَعَثَ إِلَيْهِ فَأَمَرَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم بِأَكْلِهَا.
Traducción
Narró Rafi` bin Khadij
que dijo: «¡Oh, Mensajero de Allah (ﷺ)! No tenemos ningún cuchillo». El Profeta (ﷺ) dijo: «Si la herramienta para matar hace brotar sangre y si se menciona el nombre de Allah, come (del animal sacrificado). Pero no matéis con clavo o diente, porque el clavo es el cuchillo de los etíopes y el diente es un hueso». De repente, un camello se escapó y lo detuvieron (con una flecha). El Profeta (ﷺ) dijo entonces: «De estos camellos, hay algunos que son tan salvajes como las bestias salvajes; así que si uno de ellos huye de ti y no puedes atraparlo, trátalo de esta manera (es decir, dispárale con una flecha).