حَدَّثَنَا عَمْرُو بْنُ عَوْنٍ، حَدَّثَنَا خَالِدٌ، عَنْ إِسْمَاعِيلَ، عَنْ قَيْسٍ، عَنْ عَبْدِ اللَّهِ، رضى الله عنه قَالَ كُنَّا نَغْزُو مَعَ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم وَلَيْسَ مَعَنَا نِسَاءٌ فَقُلْنَا أَلاَ نَخْتَصِي فَنَهَانَا عَنْ ذَلِكَ، فَرَخَّصَ لَنَا بَعْدَ ذَلِكَ أَنْ نَتَزَوَّجَ الْمَرْأَةَ بِالثَّوْبِ، ثُمَّ قَرَأَ ‏{‏يَا أَيُّهَا الَّذِينَ آمَنُوا لاَ تُحَرِّمُوا طَيِّبَاتِ مَا أَحَلَّ اللَّهُ لَكُمْ ‏}‏
Traducción
Narró 'Abdullah

Solíamos participar en las guerras santas libradas por el Profeta (ﷺ) y no teníamos mujeres (esposas) con nosotros. Así lo dijimos (al Profeta (ﷺ)). «¿Debemos castrarnos?» Pero el Profeta (ﷺ) nos prohibió hacerlo y, a partir de entonces, nos permitió casarnos con una mujer (temporalmente) regalándole incluso una prenda, y luego recitó: «¡Oh, creyentes! No ilegalicéis las cosas buenas que Allah ha hecho lícitas para vosotros».