حَدَّثَنَا عَيَّاشُ بْنُ الْوَلِيدِ، حَدَّثَنَا عَبْدُ الأَعْلَى، حَدَّثَنَا عُبَيْدُ اللَّهِ، عَنْ نَافِعٍ، عَنِ ابْنِ عُمَرَ ـ رضى الله عنهما ـ أَنَّهُ قَرَأَ {فِدْيَةٌ طَعَامُ مَسَاكِينَ} قَالَ هِيَ مَنْسُوخَةٌ.
Traducción
Salama narrado
Cuando se reveló la Revelación Divina: «Aquellos que pueden ayunar tenían la opción de ayunar o alimentar a un pobre todos los días» (2.184), estaba permitido dar un rescate y dejar de ayunar, hasta que el versículo siguiente fuera revelado y lo abrogara.