حَدَّثَنَا مُوسَى بْنُ إِسْمَاعِيلَ، حَدَّثَنَا أَبُو عَوَانَةَ، عَنْ حُصَيْنٍ، عَنِ الشَّعْبِيِّ، عَنْ عَدِيٍّ، قَالَ أَخَذَ عَدِيٌّ عِقَالاً أَبْيَضَ وَعِقَالاً أَسْوَدَ حَتَّى كَانَ بَعْضُ اللَّيْلِ نَظَرَ فَلَمْ يَسْتَبِينَا، فَلَمَّا أَصْبَحَ قَالَ يَا رَسُولَ اللَّهِ، جَعَلْتُ تَحْتَ وِسَادَتِي‏.‏ قَالَ ‏"‏ إِنَّ وِسَادَكَ إِذًا لَعَرِيضٌ أَنْ كَانَ الْخَيْطُ الأَبْيَضُ وَالأَسْوَدُ تَحْتَ وِسَادَتِكَ ‏"‏‏.‏
Traducción
Sahl bin Sa'd narró el versículo: «Y come y bebe hasta que el hilo blanco te parezca nítido.

del hilo negro», se reveló, pero: «... del amanecer» no se reveló (junto con él), por lo que algunos hombres, cuando tenían la intención de ayunar, solían atarse las piernas, una con hilo blanco y la otra con hilo negro, y seguían comiendo hasta que podían distinguir un hilo del otro. Entonces Alá reveló la palabra «... del amanecer», tras lo cual entendieron que se refería a la noche y al día.