Las dos personas justas estaban a punto de ser arruinadas. Eran Abu Bakr y 'Umar, quienes alzaron la voz en presencia del Profeta (ﷺ) cuando le llegó una misión de Bani Tamim. Uno de los dos recomendó a Al-Aqra' bin Habeas, el hermano de Bani Mujashi (para que fuera su gobernador), mientras que el otro recomendó a otra persona. (Nafi`, dijo el subnarrador, no recuerdo su nombre). Abu Bakr le dijo a 'Umar: «¡No querías nada más que oponerte a mí!» `Umar dijo: «No tenía la intención de oponerme a ti». Sus voces se hicieron más fuertes en medio de esa discusión, por lo que Allah les reveló: «¡Oh, los que creéis! No alcen la voz por encima de la voz del Profeta.» (49.2) Ibn Az-Zubair dijo: «Desde la revelación de este versículo, 'Umar solía hablar en un tono tan bajo que el Profeta (ﷺ) tuvo que pedirle que repitiera sus declaraciones». Pero Ibn Az-Zubair no mencionó lo mismo acerca de su abuelo (materno) (es decir, Abu Bakr).