Dijo 'Abdullah (bin Masud). «Alá maldice a las mujeres que se hacen tatuajes y a las que se tatúan, a las que se quitan el vello de la cara y a las que hacen espacios artificiales entre los dientes para verse más hermosas, lo que cambia la creación de Allah». Su frase llegó a una señora de Bani Asd llamada Um Yaqub, que se acercó (a Abdullah) y dijo: «Me he enterado de que has maldecido a tal o cual (mujeres)». Él respondió: «¿Por qué no debo maldecir a quienes el Mensajero de Allah (ﷺ) ha maldecido y que figuran (malditos) en el Libro de Alá?» Um Yaqub dijo: «He leído todo el Corán, pero no he encontrado en él lo que dices». Dijo: «En verdad, si lo has leído (es decir, el Corán), lo has encontrado. ¿No habéis leído: «Todo lo que el Apóstol os dé, tomadlo y lo que os prohíba, os abstenéis de hacerlo?». (59.7) Ella respondió: «Sí, lo hice». Él dijo: «En verdad, el Mensajero de Allah (ﷺ) prohibió esas cosas». «Ella dijo: «¿Pero veo a tu esposa haciendo estas cosas?» Dijo: «Ve a verla». Fue a observarla, pero no pudo ver nada que respaldara su declaración. Al respecto, dijo: «Si mi esposa fuera como pensabas, no la dejaría en mi compañía».