(con respecto a) la declaración de Allah: «No muevas la lengua con respecto (al Corán) para apresurarte a hacerlo». (75.16) Cuando Gabriel reveló la inspiración divina en el Mensajero de Allah (ﷺ), él (el Mensajero de Allah (ﷺ)) movió la lengua y los labios, y ese estado solía ser muy duro para él, y ese movimiento indicaba que la revelación estaba teniendo lugar. Así que Allah reveló en la Surat Al-Qiyama, que comienza así: «Juro por el Día de la Resurrección...» (75) los siguientes versículos: «No muevas la lengua con respecto a (el Corán) para apresurarte a hacerlo. Nos corresponde a Nosotros recogerlo (el Corán) en tu mente y darte la posibilidad de recitarlo de memoria. (75.16-17) Ibn 'Abbas añadió: Nos corresponde a Nosotros recopilarlo (el Corán) (en tu mente) y darte la capacidad de recitarlo de memoria significa: «Cuando lo revelemos, escucha. Entonces nos corresponde a nosotros explicarlo», significa: «Nos corresponde a nosotros explicarlo a través de tu lengua». Así que cuando Gabriel acudía al Mensajero de Allah (ﷺ) ', guardaba silencio (y escuchaba), y cuando el Ángel se iba, el Profeta (ﷺ) recitaba esa revelación tal como Allah le había prometido.