حَدَّثَنَا إِبْرَاهِيمُ بْنُ مُوسَى، أَخْبَرَنَا هِشَامٌ، عَنِ ابْنِ جُرَيْجٍ، قَالَ أَخْبَرَنِي هِشَامُ بْنُ عُرْوَةَ، عَنْ أَبِيهِ، عَنْ عَائِشَةَ ـ رضى الله عنها ـ أَنَّ رَجُلاً، كَانَتْ لَهُ يَتِيمَةٌ فَنَكَحَهَا، وَكَانَ لَهَا عَذْقٌ، وَكَانَ يُمْسِكُهَا عَلَيْهِ، وَلَمْ يَكُنْ لَهَا مِنْ نَفْسِهِ شَىْءٌ فَنَزَلَتْ فِيهِ ‏{‏وَإِنْ خِفْتُمْ أَنْ لاَ تُقْسِطُوا فِي الْيَتَامَى‏}‏ أَحْسِبُهُ قَالَ كَانَتْ شَرِيكَتَهُ فِي ذَلِكَ الْعَذْقِ وَفِي مَالِهِ‏.‏
Traducción
Narró: Urwa bin Az-Zubair

Que le preguntó a Aisha acerca de la declaración de Allah: «Si temes no poder tratar con justicia a las niñas huérfanas...» (4.3) Ella dijo: «¡Oh, hijo de mi hermana! Una niña huérfana solía estar bajo el cuidado de un guardián con el que compartía bienes. Su tutor, atraído por su riqueza y belleza, tenía la intención de casarse con ella sin darle un mahr justo, es decir, el mismo mahr que le daría cualquier otra persona (en caso de que se casara con ella). Por lo tanto, a esos tutores se les prohibía hacerlo a menos que hicieran justicia a las mujeres que estaban bajo su tutela y les dieran el Mahr más alto que pudieran recibir sus compañeras. Se les ordenó (por Alá) que se casaran con mujeres de su elección que no fueran las niñas huérfanas». Aisha añadió: «La gente le preguntó al Mensajero de Allah (ﷺ) sus instrucciones tras la revelación de este versículo divino, tras lo cual Allah reveló: «Te piden instrucciones sobre las mujeres» (4.127) `Aisha dijo además: «Y la declaración de Allah: «Y con quién queréis casaros». (4.127) ya que cualquiera de vosotros se abstiene de casarse con una niña huérfana (bajo su tutela) cuando carece de bienes y belleza». Aisha añadió: «Así que se les prohibió casarse con las niñas huérfanas por cuya riqueza y belleza deseaban, a menos que fuera con justicia, y eso porque se abstendrían de casarse con ellas si carecían de bienes y belleza».