حَدَّثَنِي إِسْحَاقُ، أَخْبَرَنَا عَبْدُ اللَّهِ بْنُ نُمَيْرٍ، حَدَّثَنَا هِشَامٌ، عَنْ أَبِيهِ، عَنْ عَائِشَةَ ـ رضى الله عنها ـ فِي قَوْلِهِ تَعَالَى {وَمَنْ كَانَ غَنِيًّا فَلْيَسْتَعْفِفْ وَمَنْ كَانَ فَقِيرًا فَلْيَأْكُلْ بِالْمَعْرُوفِ} أَنَّهَا نَزَلَتْ فِي مَالِ الْيَتِيمِ إِذَا كَانَ فَقِيرًا، أَنَّهُ يَأْكُلُ مِنْهُ مَكَانَ قِيَامِهِ عَلَيْهِ، بِمَعْرُوفٍ.
Traducción
Narró Aisha
con respecto a la declaración de Allah: «Y quien de los guardianes sea rico, no debe cobrar ningún salario, pero si es pobre, que tenga para sí lo que sea justo y razonable (de acuerdo con su trabajo). Este versículo fue revelado con respecto a la propiedad del huérfano. Si el guardián es pobre, puede tomar de la propiedad del huérfano lo que sea justo y razonable según su trabajo y el tiempo que dedique a administrarlo.