حَدَّثَنِي إِسْحَاقُ بْنُ إِبْرَاهِيمَ الْحَنْظَلِيُّ، عَنْ أَبِي أُسَامَةَ، عَنْ هِشَامٍ، قَالَ أَخْبَرَنِي أَبِي، عَنْ عَائِشَةَ ـ رضى الله عنها ـ قَالَتْ كَانَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم يُحِبُّ الْحَلْوَاءَ وَالْعَسَلَ.
Traducción
Narró Abu Huraira
Solía acompañar al Mensajero de Allah (ﷺ) para llenar mi estómago; y fue entonces cuando no comía pan horneado ni usaba seda. Ni un esclavo ni una esclava solían servirme, y solía atarme piedras sobre la barriga y pedirle a alguien que me recitara un verso coránico aunque lo sabía, para que pudiera llevarme a su casa y darme de comer. Ja'far bin Abi Talib era muy amable con los pobres, y solía llevarnos y darnos de comer con lo que había disponible en su casa (y si no había nada disponible), nos daba la piel vacía (miel o mantequilla) que rasgábamos y lamíamos todo lo que había en ella.