حَدَّثَنَا مُسَدَّدٌ، حَدَّثَنَا حَمَّادُ بْنُ زَيْدٍ، عَنْ عَبَّاسٍ الْجُرَيْرِيِّ، عَنْ أَبِي عُثْمَانَ، قَالَ تَضَيَّفْتُ أَبَا هُرَيْرَةَ سَبْعًا، فَكَانَ هُوَ وَامْرَأَتُهُ وَخَادِمُهُ يَعْتَقِبُونَ اللَّيْلَ أَثْلاَثًا، يُصَلِّي هَذَا، ثُمَّ يُوقِظُ هَذَا‏.‏ وَسَمِعْتُهُ يَقُولُ قَسَمَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم بَيْنِ أَصْحَابِهِ تَمْرًا، فَأَصَابَنِي سَبْعُ تَمَرَاتٍ إِحْدَاهُنَّ حَشَفَةٌ‏.‏
Traducción
Narró Abu `Uthman

Fui huésped de Abu Huraira durante siete días. Abu Huraira, su esposa y su esclavo solían levantarse y permanecer despiertos durante un tercio de la noche por turnos. Cada uno ofrecía la oración nocturna y luego despertaba al otro. Escuché a Abu Huraira decir: «El Mensajero de Allah (ﷺ) distribuyó dátiles entre sus compañeros y yo me rindieron siete dátiles, uno de los cuales era un hashafa (un dátil que se seca en el árbol antes de que estuviera completamente maduro).