حَدَّثَنَا أَبُو نُعَيْمٍ، حَدَّثَنَا سُفْيَانُ، عَنْ ثَوْرٍ، عَنْ خَالِدِ بْنِ مَعْدَانَ، عَنْ أَبِي أُمَامَةَ، أَنَّ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم كَانَ إِذَا رَفَعَ مَائِدَتَهُ قَالَ " الْحَمْدُ لِلَّهِ كَثِيرًا طَيِّبًا مُبَارَكًا فِيهِ، غَيْرَ مَكْفِيٍّ، وَلاَ مُوَدَّعٍ وَلاَ مُسْتَغْنًى عَنْهُ، رَبَّنَا ".
Traducción
Narró Abu Umama
Siempre que el Profeta (ﷺ) terminaba de comer (o cuando le quitaban la sábana del comedor), solía decir: «Alabado sea Dios, que ha satisfecho nuestras necesidades y ha saciado nuestra sed. Tu favor no puede ser compensado ni negado». Una vez dijo: ¡Alégrate a Ti, oh nuestro Señor! Tu favor no se puede compensar, ni se puede dejar, ni se puede prescindir de él, ¡oh nuestro Señor!»