حَدَّثَنَا إِسْمَاعِيلُ بْنُ أَبِي أُوَيْسٍ، قَالَ حَدَّثَنِي مَالِكٌ، عَنْ عَبْدِ الرَّحْمَنِ بْنِ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ عَبْدِ الرَّحْمَنِ بْنِ أَبِي صَعْصَعَةَ، عَنْ أَبِيهِ، عَنْ أَبِي سَعِيدٍ الْخُدْرِيِّ ـ رضى الله عنه ـ قَالَ قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ‏"‏ يُوشِكُ أَنْ يَكُونَ خَيْرَ مَالِ الرَّجُلِ غَنَمٌ يَتْبَعُ بِهَا شَعَفَ الْجِبَالِ وَمَوَاقِعَ الْقَطْرِ، يَفِرُّ بِدِينِهِ مِنَ الْفِتَنِ ‏"‏‏.‏
Traducción
Narró Abu Mulaika

Ibn 'Umar solía matar serpientes, pero después prohibió matarlas y dijo: «Una vez, el Profeta (ﷺ) derribó una pared y vio en ella la piel de una serpiente desechada. Dijo: «Busca la serpiente. «La encontraron y el Profeta (ﷺ) dijo: «Mátala». Por esta razón solía matar serpientes. Más tarde conocí a Abu Lubaba, quien me contó que el Profeta (ﷺ) dijo: «No mates a las serpientes, excepto a las serpientes de cola corta o mutilada con dos líneas blancas en la espalda, porque provoca abortos y ciega a la persona. Pues mátala. '»