حَدَّثَنَا آدَمُ، حَدَّثَنَا شُعْبَةُ، عَنِ الْحَكَمِ، عَنْ مُجَاهِدٍ، عَنِ ابْنِ عَبَّاسٍ ـ رضى الله عنهما ـ عَنِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم قَالَ ‏"‏ نُصِرْتُ بِالصَّبَا، وَأُهْلِكَتْ عَادٌ بِالدَّبُورِ ‏"‏‏.‏
Traducción
Datos narrados

Aisha dijo que si el Profeta (ﷺ) veía una nube en el cielo, caminaba de un lado a otro agitado, salía y entraba, y el color de su rostro cambiaba y, si llovía, se sentía relajado». Así que Aisha conocía su estado. Entonces, el Profeta (ﷺ) dijo: No sé (me temo), que podría ser similar a lo que les ocurrió a algunas personas a las que se hace referencia en el siguiente versículo del Sagrado Corán: «Entonces, cuando vieron que era una nube densa que venía hacia sus valles, dijeron: «¡Esta es una nube que nos trae lluvia!» No, sino que es ese (tormento) lo que pedíais que se precipitara, un viento que es un tormento severo» (46.24)