حَدَّثَنَا أَحْمَدُ بْنُ يُونُسَ، حَدَّثَنَا اللَّيْثُ بْنُ سَعْدٍ، عَنْ نَافِعٍ، عَنْ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ عُمَرَ ـ رضى الله عنهما ـ قَالَ قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم " إِذَا مَاتَ أَحَدُكُمْ فَإِنَّهُ يُعْرَضُ عَلَيْهِ مَقْعَدُهُ بِالْغَدَاةِ وَالْعَشِيِّ، فَإِنْ كَانَ مِنْ أَهْلِ الْجَنَّةِ فَمِنْ أَهْلِ الْجَنَّةِ، وَإِنْ كَانَ مِنْ أَهْلِ النَّارِ فَمِنْ أَهْلِ النَّارِ ".
Traducción
Narró Abu Huraira
El Profeta (ﷺ) dijo: «Hay un árbol en el Paraíso (que es tan grande y enorme que) un jinete podría viajar a su sombra durante cien años. Y si lo deseáis, podéis recitar: «A la sombra durante mucho tiempo...» (56. 30) y un lugar en el Paraíso igual al arco de flecha de uno de vosotros es mejor que (toda la tierra) donde sale y se pone el sol».