حَدَّثَنَا أَحْمَدُ بْنُ يُونُسَ، حَدَّثَنَا اللَّيْثُ بْنُ سَعْدٍ، عَنْ نَافِعٍ، عَنْ عَبْدِ اللَّهِ بْنِ عُمَرَ ـ رضى الله عنهما ـ قَالَ قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم ‏"‏ إِذَا مَاتَ أَحَدُكُمْ فَإِنَّهُ يُعْرَضُ عَلَيْهِ مَقْعَدُهُ بِالْغَدَاةِ وَالْعَشِيِّ، فَإِنْ كَانَ مِنْ أَهْلِ الْجَنَّةِ فَمِنْ أَهْلِ الْجَنَّةِ، وَإِنْ كَانَ مِنْ أَهْلِ النَّارِ فَمِنْ أَهْلِ النَّارِ ‏"‏‏.‏
Traducción
Narró Abu Sa'id Al-Khudri

El Profeta (ﷺ) dijo: «La gente del Paraíso mirará a los habitantes de las mansiones elevadas (es decir, a un lugar superior en el Paraíso) de la misma manera en que miran una estrella brillante lejana en el Este o en el Oeste en el horizonte; todo esto se debe a su superioridad mutua (en cuanto a recompensas)». Sobre eso, la gente dijo: «¡Oh, Mensajero de Allah (ﷺ)! ¿Son estas mansiones elevadas para los profetas a las que nadie más puede llegar? El Profeta (ﷺ) respondió: «¡No! «Por Dios, en cuyas manos está mi vida, estas son para los hombres que creyeron en Alá y también creyeron en los Apóstoles».