حَدَّثَنَا مُسْلِمُ بْنُ إِبْرَاهِيمَ، حَدَّثَنَا وُهَيْبٌ، حَدَّثَنَا أَيُّوبُ، عَنْ عِكْرِمَةَ، عَنِ ابْنِ عَبَّاسٍ ـ رضى الله عنهما ـ عَنِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم قَالَ " وَلَوْ كُنْتُ مُتَّخِذًا مِنْ أُمَّتِي خَلِيلاً لاَتَّخَذْتُ، أَبَا بَكْرٍ وَلَكِنْ أَخِي وَصَاحِبِي ".
Traducción
Narró Abu Huraira
Escuché al Mensajero de Allah (ﷺ) decir: «Mientras dormía, me vi de pie junto a un pozo, en el que había un balde. Saqué agua del pozo tanto como Alá quiso. Luego, Ibn Abi Quhafa (es decir, Abu Bakr) me quitó el balde y sacó uno o dos baldes (de agua) y se dio cuenta de que no sacaba el agua. Que Allah perdone su debilidad por él. Luego, el balde se hizo muy grande e Ibn Al-Jattab se hizo cargo de él. Nunca había visto a una persona tan poderosa entre la gente como él realizando un trabajo tan duro, hasta que la gente bebió hasta saciarse y dio de beber a los camellos que se arrodillaban allí».