El Mensajero de Allah (ﷺ) dijo: «Mañana entregaré la bandera a un hombre cuyo liderazgo Allah conceda la victoria (a los musulmanes)». Así que la gente se quedó toda la noche pensando en quién recibiría la bandera. A la mañana siguiente, la gente acudió al Mensajero de Allah (ﷺ) y todos esperaban que le entregaran la bandera. El Profeta (ﷺ) dijo: «¿Dónde está Ali bin Abi Talib?» La gente respondió: «Tiene problemas en la vista, oh Mensajero de Allah (ﷺ)». Dijo: «Manda a buscarlo y tráemelo». Así que cuando llegó 'Ali, el Profeta (ﷺ) lo escupió en los ojos e invocó el bien para él, y se puso bien como si no tuviera ninguna enfermedad. El Profeta (ﷺ) le regaló entonces la bandera. 'Ali dijo: «¡Oh, Mensajero de Allah (ﷺ)! ¿Debo luchar contra ellos (es decir, contra el enemigo) hasta que se vuelvan como nosotros?» El Profeta Muhámmad (ﷺ) dijo: «Continúa con ellos de manera constante hasta que te acerques a ellos e invítalos al Islam e infórmales de los deberes que el Islam les prescribe para con Dios, si un hombre es guiado por el camino correcto (es decir, se convierte al Islam) a través de ti, sería mejor para ti que (un gran número de) camellos rojos».