Umar bin Jattab consiguió unas tierras en Jaibar y acudió al Profeta (ﷺ) para consultarlo al respecto diciendo: «Oh, Mensajero de Allah (ﷺ), tengo unas tierras en Jaibar mejores que las que nunca he tenido, ¿qué sugieres que haga con ellas?» El Profeta (ﷺ) dijo: «Si quieres, puedes donar la tierra como donación y donar sus frutos en caridad». Así que 'Umar la donó como donación con la condición de que no se vendiera ni se regalara a nadie ni se heredara, sino que su producción se entregara en caridad a los pobres, a los kith y a los parientes, para liberar a los esclavos, por la causa de Alá, a los viajeros e invitados; y que no habría ningún daño si el guardián de la donación comía de ella según su necesidad con buena intención, y alimentó a otros sin almacenarlo para el futuro».