حَدَّثَنَا سَعِيدُ بْنُ عُفَيْرٍ، قَالَ حَدَّثَنِي اللَّيْثُ، قَالَ حَدَّثَنِي عَبْدُ الرَّحْمَنِ بْنُ خَالِدٍ، عَنِ ابْنِ شِهَابٍ، عَنْ سَالِمٍ، وَأَبِي، بَكْرِ بْنِ سُلَيْمَانَ بْنِ أَبِي حَثْمَةَ أَنَّ عَبْدَ اللَّهِ بْنَ عُمَرَ، قَالَ صَلَّى بِنَا النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم الْعِشَاءَ فِي آخِرِ حَيَاتِهِ، فَلَمَّا سَلَّمَ قَامَ فَقَالَ " أَرَأَيْتَكُمْ لَيْلَتَكُمْ هَذِهِ، فَإِنَّ رَأْسَ مِائَةِ سَنَةٍ مِنْهَا لاَ يَبْقَى مِمَّنْ هُوَ عَلَى ظَهْرِ الأَرْضِ أَحَدٌ ".
Traducción
Narró Ibn `Abbas
Pasé la noche en la casa de mi tía Maimuna bint Al-Harith (la esposa del Profeta (ﷺ)) mientras el Profeta (ﷺ) estaba allí con ella durante su turno de noche. El Profeta (ﷺ) ofreció la oración de «Isha» (en la mezquita), regresó a su casa y, después de rezar cuatro rak'at, se durmió. Más tarde, se levantó por la noche y preguntó si el niño (o usó una palabra similar) había dormido. Luego se levantó para rezar y me puse de pie a su lado izquierdo, pero él me obligó a ponerme de pie a su derecha y ofreció cinco rak'at seguidos de dos rak'at más. Luego se durmió y lo oí roncar y, después de un rato, se fue a rezar el Fayr.