حَدَّثَنَا عَبْدُ اللَّهِ بْنُ مَسْلَمَةَ، عَنْ مَالِكٍ، عَنْ زَيْدِ بْنِ أَسْلَمَ، عَنْ عَطَاءِ بْنِ يَسَارٍ، عَنِ ابْنِ عَبَّاسٍ، قَالَ قَالَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم ‏"‏ أُرِيتُ النَّارَ فَإِذَا أَكْثَرُ أَهْلِهَا النِّسَاءُ يَكْفُرْنَ ‏"‏‏.‏ قِيلَ أَيَكْفُرْنَ بِاللَّهِ قَالَ ‏"‏ يَكْفُرْنَ الْعَشِيرَ، وَيَكْفُرْنَ الإِحْسَانَ، لَوْ أَحْسَنْتَ إِلَى إِحْدَاهُنَّ الدَّهْرَ ثُمَّ رَأَتْ مِنْكَ شَيْئًا قَالَتْ مَا رَأَيْتُ مِنْكَ خَيْرًا قَطُّ ‏"‏‏.‏
Traducción
Narró Ibn 'Abbas

El Profeta (ﷺ) dijo: «Me mostraron el fuego del Infierno y que la mayoría de sus habitantes eran mujeres ingratas». Se preguntó: «¿No creen en Alá?» (¿O son ingratos con Alá?) Él respondió: «Son ingratas con sus maridos y son desagradecidas por los favores y las buenas obras de caridad que se les han hecho. Si siempre has sido buena (benevolente) con uno de ellos y ella ve algo en ti (que no es de su agrado), dirá: «Nunca he recibido nada bueno de ti».