حَدَّثَنَا مُسْلِمُ بْنُ إِبْرَاهِيمَ، حَدَّثَنَا هِشَامٌ، حَدَّثَنَا قَتَادَةُ، عَنْ زُرَارَةَ بْنِ أَوْفَى، عَنْ أَبِي هُرَيْرَةَ ـ رضى الله عنه ـ عَنِ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم قَالَ ‏"‏ إِنَّ اللَّهَ تَجَاوَزَ عَنْ أُمَّتِي مَا حَدَّثَتْ بِهِ أَنْفُسَهَا، مَا لَمْ تَعْمَلْ أَوْ تَتَكَلَّمْ ‏"‏‏.‏ قَالَ قَتَادَةُ إِذَا طَلَّقَ فِي نَفْسِهِ فَلَيْسَ بِشَىْءٍ‏.‏
Traducción
Jabir narrado

Un hombre de la tribu de Bani Aslam se acercó al Profeta (ﷺ) mientras estaba en la mezquita y le dijo: «He tenido relaciones sexuales ilegales». El Profeta (ﷺ) volvió la cara hacia el otro lado. El hombre se volvió hacia el lado hacia el que el Profeta (ﷺ) había vuelto su rostro y presentó cuatro testigos en su contra. En ese momento, el Profeta (ﷺ) lo llamó y le dijo: «¿Estás loco?» (Añadió): «¿Estás casado?» El hombre dijo: «Sí». En ese momento, el Profeta (ﷺ) ordenó que lo apedrearan hasta la muerte en la Musalla (un lugar de oración). Cuando las piedras lo golpearon con sus bordes afilados, huyó, pero lo atraparon en Al- Harra y luego lo mataron