(la esposa del Profeta) Cuando las mujeres creyentes acudían al Profeta (ﷺ) como emigrantes, él las ponía a prueba de acuerdo con la orden de Allah. «¡Oh, los que creéis! Cuando las mujeres creyentes vengan a vosotros como emigrantes, examinadlas.». (60.10) Así pues, si alguna de esas mujeres creyentes aceptó las condiciones mencionadas anteriormente, aceptó las condiciones de la fe. Cuando aceptaban esas condiciones y lo confesaban en su lengua, el Mensajero de Allah (ﷺ) les decía: «Vayan, he aceptado su juramento de lealtad (al Islam). Por Alá, y la mano del Mensajero de Allah (ﷺ) nunca tocó la mano de ninguna mujer, sino que solo solía jurarles lealtad de forma oral. Por Alá, el Mensajero de Allah (ﷺ) no juró lealtad a las mujeres excepto de acuerdo con lo que Alá le había ordenado. Cuando aceptaba su juramento de lealtad, les decía: «He aceptado tu juramento de lealtad».