(el Maula de Munba'ith) Se le preguntó al Profeta (ﷺ) sobre el caso de una oveja perdida. Él dijo: «Deberías tomarla, porque es para ti, o para tu hermano, o para el lobo». Luego le preguntaron acerca de un camello perdido. Se enfadó, su rostro se puso rojo y dijo (a la persona que le preguntó): «Tú no tienes nada que ver con él; tiene sus patas y su recipiente de agua; puede seguir bebiendo agua y comiendo árboles hasta que su dueño lo encuentre». Y luego se le preguntó al Profeta (ﷺ) acerca de la luqata (dinero encontrado por alguien). Dijo: «Recuerda y reconoce el material para atar y su contenedor, y haz un anuncio público al respecto durante un año. Si alguien viene y lo identifica (luego dáselo), de lo contrario agréguelo a su propiedad».