حَدَّثَنَا عَبْدُ اللَّهِ بْنُ مُحَمَّدٍ، حَدَّثَنَا أَبُو عَامِرٍ عَبْدُ الْمَلِكِ بْنُ عَمْرٍو، حَدَّثَنَا إِبْرَاهِيمُ، عَنْ خَالِدٍ، عَنْ عِكْرِمَةَ، عَنِ ابْنِ عَبَّاسٍ، قَالَ طَافَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم عَلَى بَعِيرِهِ، وَكَانَ كُلَّمَا أَتَى عَلَى الرُّكْنِ أَشَارَ إِلَيْهِ، وَكَبَّرَ‏.‏ وَقَالَتْ زَيْنَبُ قَالَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم ‏"‏ فُتِحَ مِنْ رَدْمِ يَأْجُوجَ وَمَأْجُوجَ مِثْلُ هَذِهِ ‏"‏‏.‏ وَعَقَدَ تِسْعِينَ‏.‏
Traducción
Narró Abu Huraira

El Mensajero de Allah (ﷺ) dijo: El ejemplo de una persona avara y generosa es como el de dos personas que llevan capas de hierro desde el pecho hasta el cuello. Cuando la persona generosa gasta, la capa de hierro se agranda y se extiende sobre su piel tanto que cubre sus dedos y borra sus huellas. En cuanto al avaro, tan pronto como piensa en gastarse, cada anillo de la capa de hierro se pega a su lugar (contra su cuerpo) e intenta expandirlo, pero no se expande. El Profeta (ﷺ) señaló con la mano hacia la garganta.