حَدَّثَنِي عَبْدُ اللَّهِ بْنُ مُحَمَّدٍ الْجُعْفِيُّ، حَدَّثَنَا أَبُو أَحْمَدَ الزُّبَيْرِيُّ، حَدَّثَنَا عَبْدُ الرَّحْمَنِ بْنُ الْغَسِيلِ، عَنْ حَمْزَةَ بْنِ أَبِي أُسَيْدٍ، وَالزُّبَيْرِ بْنِ الْمُنْذِرِ بْنِ أَبِي أُسَيْدٍ، عَنْ أَبِي أُسَيْدٍ ـ رضى الله عنه ـ قَالَ قَالَ لَنَا رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم يَوْمَ بَدْرٍ ‏"‏ إِذَا أَكْثَبُوكُمْ فَارْمُوهُمْ وَاسْتَبْقُوا نَبْلَكُمْ ‏"‏‏.‏
Traducción
Narró Al-Bara' bin 'Azib

El día de Uhud, el Profeta (ﷺ) nombró a Abdullah bin Jubair jefe de los arqueros, y setenta de nosotros resultaron heridos y martirizados. El día (de la batalla) de Badr, el Profeta (ﷺ) y sus compañeros causaron 140 bajas a los paganos, 70 fueron hechos prisioneros y 70 murieron. Abu Sufyan dijo: «Hoy es un día de (venganza) por el día de Badr y la cuestión de la guerra sigue sin resolverse».