حَدَّثَنِي عَبْدُ اللَّهِ بْنُ مُحَمَّدٍ الْجُعْفِيُّ، حَدَّثَنَا أَبُو أَحْمَدَ الزُّبَيْرِيُّ، حَدَّثَنَا عَبْدُ الرَّحْمَنِ بْنُ الْغَسِيلِ، عَنْ حَمْزَةَ بْنِ أَبِي أُسَيْدٍ، وَالزُّبَيْرِ بْنِ الْمُنْذِرِ بْنِ أَبِي أُسَيْدٍ، عَنْ أَبِي أُسَيْدٍ ـ رضى الله عنه ـ قَالَ قَالَ لَنَا رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم يَوْمَ بَدْرٍ ‏"‏ إِذَا أَكْثَبُوكُمْ فَارْمُوهُمْ وَاسْتَبْقُوا نَبْلَكُمْ ‏"‏‏.‏
Traducción
Narró Subaia bint Al-Hariz

Que estaba casada con Sad bin Jaula, que era de la tribu de Bani 'Amr bin Luai, y fue uno de los que libraron la batalla de Badr. Murió mientras ella estaba embarazada durante el Hajjat-ul-Wada». Poco después de su muerte, dio a luz a un niño. Cuando cumplió el plazo del parto (es decir, quedó limpia), se preparó para los pretendientes. Abu As-Sanabil bin Bu'kak, un hombre de la tribu de Bani Abd-ud-Dal, la visitó y le dijo: «¡Qué! Te veo disfrazada para que la gente te pida en matrimonio. Si quieres casarte, Alá no te permite casarte a menos que hayan transcurrido cuatro meses y diez días (después de la muerte de tu esposo)». En su narración, Subai'a dijo: «Cuando él (es decir, Abu As-Sanabil) me dijo esto. Me puse el vestido por la noche y fui a ver al Mensajero de Allah (ﷺ) y le pregunté acerca de este problema. Sentenció que podía casarme libremente porque ya había dado a luz a mi hijo y me ordenó que me casara si así lo deseaba».