حَدَّثَنِي خَلِيفَةُ، حَدَّثَنَا مُحَمَّدُ بْنُ عَبْدِ اللَّهِ الأَنْصَارِيُّ، حَدَّثَنَا سَعِيدٌ، عَنْ قَتَادَةَ، عَنْ أَنَسٍ ـ رضى الله عنه ـ قَالَ مَاتَ أَبُو زَيْدٍ وَلَمْ يَتْرُكْ عَقِبًا، وَكَانَ بَدْرِيًّا‏.‏
Traducción
Narró Ar-Rubai bint Muauwidh

El Profeta (ﷺ) se acercó a mí la noche en que se consumó mi matrimonio y se sentó en mi cama como tú (la subnarradora) estás sentada ahora, y las niñas pequeñas tocaban la pandereta y cantaban lamentando la muerte de mi padre el día de la batalla de Badr. Entonces, una de las niñas dijo: «Hay un profeta entre nosotros que sabe lo que pasará mañana». El Profeta (ﷺ) le dijo (a ella): «No digas esto, pero sigue diciendo lo que has dicho antes».