حَدَّثَنَا إِبْرَاهِيمُ بْنُ مُوسَى، أَخْبَرَنَا عَبْدُ الْوَهَّابِ، حَدَّثَنَا خَالِدٌ، عَنْ عِكْرِمَةَ، عَنِ ابْنِ عَبَّاسٍ ـ رضى الله عنهما ـ قَالَ قَالَ النَّبِيُّ صلى الله عليه وسلم يَوْمَ أُحُدٍ ‏"‏ هَذَا جِبْرِيلُ آخِذٌ بِرَأْسِ فَرَسِهِ عَلَيْهِ أَدَاةُ الْحَرْبِ ‏"‏‏.‏
Traducción
Narró Uqba bin Amir

El Mensajero de Allah (ﷺ) ofreció las oraciones fúnebres de los mártires de Uhud ocho años después (de su muerte), como si se despidiera de los vivos y los muertos, y luego subió al púlpito y dijo: «Soy tu predecesor antes que tú y soy tu testigo, y el lugar que me prometiste para reunirte será Al-Haud (es decir, el tanque) (el Día de la Resurrección), y ahora estoy (ahora) mirándolo desde este lugar mío. No temo que adoren a otros además de a Alá, pero me temo que la vida mundana los tentará y los hará competir entre sí por ella». Esa fue la última vez que miré al Mensajero de Allah (ﷺ).