حَدَّثَنَا إِسْحَاقُ بْنُ نَصْرٍ، حَدَّثَنَا عَبْدُ الرَّزَّاقِ، عَنْ مَعْمَرٍ، عَنْ هَمَّامٍ، سَمِعَ أَبَا هُرَيْرَةَ ـ رضى الله عنه ـ قَالَ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم " اشْتَدَّ غَضَبُ اللَّهِ عَلَى قَوْمٍ فَعَلُوا بِنَبِيِّهِ ـ يُشِيرُ إِلَى رَبَاعِيَتِهِ ـ اشْتَدَّ غَضَبُ اللَّهِ عَلَى رَجُلٍ يَقْتُلُهُ رَسُولُ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم فِي سَبِيلِ اللَّهِ ".
Traducción
Narró Abu Hazim
Que escuchó a Sahl bin Sa'd cuando le preguntaron acerca de las heridas del Mensajero de Allah (ﷺ) diciendo: «Por Dios, sé quién lavó las heridas del Mensajero de Allah (ﷺ) y quién vertió agua (para lavarlas), y con qué fue tratado». Sahl agregó: «Fátima, la hija del Mensajero de Allah (ﷺ), solía lavar las heridas, y Ali bin Abi Talib solía arrojar agua desde un escudo. Cuando Fátima vio que el agua agravaba la hemorragia, cogió un trozo de estera, lo quemó e introdujo sus cenizas en la herida para que la sangre se solidificara (y dejara de sangrar). Ese día se le rompió un diente canino, se hirió la cara y se rompió el casco que tenía en la cabeza».