حَدَّثَنَا يَعْقُوبُ بْنُ إِبْرَاهِيمَ، حَدَّثَنَا يَحْيَى بْنُ سَعِيدٍ، عَنْ عُبَيْدِ اللَّهِ، قَالَ أَخْبَرَنِي نَافِعٌ، عَنِ ابْنِ عُمَرَ ـ رضى الله عنهما أَنَّ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم عَرَضَهُ يَوْمَ أُحُدٍ وَهْوَ ابْنُ أَرْبَعَ عَشْرَةَ فَلَمْ يُجِزْهُ، وَعَرَضَهُ يَوْمَ الْخَنْدَقِ وَهْوَ ابْنُ خَمْسَ عَشْرَةَ فَأَجَازَهُ‏.‏
Traducción
Anas narrado

El Mensajero de Allah (ﷺ) salió hacia el Jandaq (es decir, la trinchera) y vio a los emigrantes y a los Ansar cavar la trinchera en una fría mañana. No tenían esclavos que hicieran ese (trabajo) para ellos. Cuando el Profeta vio sus dificultades y hambre, dijo: «¡Oh Allah! La vida real es la vida del Más Allá, así que, por favor, perdona a Ansar y a los emigrantes». Le respondieron: «Somos los que hemos jurado lealtad a Mahoma para observar la yihad mientras vivamos».