Ibn 'Umar dijo: «Fui a Hafsa mientras el agua goteaba de sus trenzas entrelazadas. Dije: «La situación de la gente es la misma que la que ven, y no se me ha otorgado ninguna autoridad». Hafsa me dijo: «Acude a ellos, pues ellos (es decir, el pueblo) te están esperando, y me temo que tu ausencia provocará divisiones entre ellos». «Así que Hafsa no abandonó a Ibn 'Umar hasta que fuimos a verles. Cuando la gente no estaba de acuerdo. Muawiya se dirigió a la gente diciendo: «Si alguien quiere decir algo sobre este asunto del califato, que se presente y no se oculte, porque tenemos más derecho a ser califas que él y su padre». Al respecto, Habib bin Masalama dijo (a Ibn 'Umar): «¿Por qué no le respondes (es decir, a Muawiya)?» Abdullah bin 'Umar dijo: «Me desaté la ropa que me rodeaba la espalda y las piernas mientras estaba sentado y estaba a punto de decir: 'Aquel que luchó contra ti y contra tu padre por el bien del Islam tiene más derecho a ser califa', pero temía que mi declaración pudiera generar diferencias entre la gente y provocar un derramamiento de sangre, y mi declaración podría interpretarse de manera no como pretendía. (Así que guardé silencio) recordando lo que Alá ha preparado en los Jardines del Paraíso (para aquellos que son pacientes y prefieren la Otra Vida a esta vida)». Habib dijo: «Hicisteis lo que os mantuvo a salvo y seguros (es decir, fuisteis prudentes al hacerlo).