حَدَّثَنَا يَعْقُوبُ بْنُ إِبْرَاهِيمَ، حَدَّثَنَا يَحْيَى بْنُ سَعِيدٍ، عَنْ عُبَيْدِ اللَّهِ، قَالَ أَخْبَرَنِي نَافِعٌ، عَنِ ابْنِ عُمَرَ ـ رضى الله عنهما أَنَّ النَّبِيَّ صلى الله عليه وسلم عَرَضَهُ يَوْمَ أُحُدٍ وَهْوَ ابْنُ أَرْبَعَ عَشْرَةَ فَلَمْ يُجِزْهُ، وَعَرَضَهُ يَوْمَ الْخَنْدَقِ وَهْوَ ابْنُ خَمْسَ عَشْرَةَ فَأَجَازَهُ.
Traducción
Narró Jabir bin 'Abdullah
'Umar bin Al-Jattab llegó el día de Al-Jandaq, después de la puesta del sol, y estaba abusando de los infieles de Quraish diciendo: «¡Oh, Mensajero de Allah (ﷺ)! No pude ofrecer la oración (`Asr) hasta que el sol estuvo a punto de ponerse». El Profeta (ﷺ) dijo: «Por Dios, no he ofrecido esta oración». Así que fuimos con el Profeta (ﷺ) a Buthan, donde hizo la ablución para la oración y luego nosotros hicimos la ablución para la oración. Luego ofreció la oración del Asr cuando se puso el sol y, después, ofreció la oración del Magreb.