(uno de ellos dijo más que su amigo): El Profeta (ﷺ) partió en compañía de más de mil de sus compañeros en el año de Al-Hudaibiya y, cuando llegó a Dhul-Hulaifa, puso guirnaldas a su Hadi (es decir, el animal para sacrificar), asumió el estado de Ihram para la `Umra desde ese lugar y envió a un espía suyo desde Juzi'a (tribu). El Profeta (ﷺ) continuó su camino hasta llegar a (un pueblo llamado) Ghadir-al-Ashtat. Allí llegó su espía y dijo: «Los Quraish (los infieles) han reunido a un gran número de personas en tu contra, y han reunido contra ti a los etíopes, y lucharán contigo, te impedirán entrar en la Kaaba e impedirán que entres en la Kaaba». El Profeta (ﷺ) dijo: «¡Oh gente! Deme su opinión. ¿Me recomendáis que destruya a las familias y a los hijos de quienes quieren impedir que salgamos de la Kaaba? Si vienen a nosotros (en busca de paz), Alá destruirá a un espía de los paganos o, de lo contrario, los dejaremos en una situación miserable». Sobre eso, Abu Bakr dijo: «¡Oh, Mensajero de Dios! Has venido con la intención de visitar esta casa (es decir, la Kaaba) y no quieres matar ni luchar contra nadie. Así que proseguid con ello, y a quienquiera que nos impida entrar, lucharemos contra él». Al respecto, el Profeta (ﷺ) dijo: «¡Adelante, en el nombre de Alá!»