حَدَّثَنَا عَبْدُ اللَّهِ بْنُ مَسْلَمَةَ، عَنْ مَالِكٍ، عَنْ يَحْيَى بْنِ سَعِيدٍ، عَنْ بُشَيْرِ بْنِ يَسَارٍ، أَنَّ سُوَيْدَ بْنَ النُّعْمَانِ، أَخْبَرَهُ أَنَّهُ، خَرَجَ مَعَ النَّبِيِّ صلى الله عليه وسلم عَامَ خَيْبَرَ، حَتَّى إِذَا كُنَّا بِالصَّهْبَاءِ ـ وَهْىَ مِنْ أَدْنَى خَيْبَرَ ـ صَلَّى الْعَصْرَ، ثُمَّ دَعَا بِالأَزْوَادِ فَلَمْ يُؤْتَ إِلاَّ بِالسَّوِيقِ، فَأَمَرَ بِهِ فَثُرِّيَ، فَأَكَلَ وَأَكَلْنَا، ثُمَّ قَامَ إِلَى الْمَغْرِبِ، فَمَضْمَضَ وَمَضْمَضْنَا، ثُمَّ صَلَّى وَلَمْ يَتَوَضَّأْ‏.‏
Traducción
Narró Anas bin Malik

Alguien se acercó al Mensajero de Allah (ﷺ) y dijo: «Los musulmanes se han comido los burros». El Profeta guardó silencio. Entonces el hombre regresó y dijo: «Se han comido las asnas». El Profeta (ﷺ) guardó silencio. El hombre se le acercó por tercera vez y le dijo: «Se han consumido las asnas». En ese momento, el Profeta (ﷺ) ordenó a un locutor que anunciara a la gente: «Alá y Su Mensajero os prohíben comer carne de asno». Luego se estropearon las ollas mientras la carne aún hervía en ellas.