حَدَّثَنَا أَحْمَدُ، حَدَّثَنَا ابْنُ وَهْبٍ، عَنْ عَمْرٍو، عَنِ ابْنِ أَبِي هِلاَلٍ، قَالَ وَأَخْبَرَنِي نَافِعٌ، أَنَّ ابْنَ عُمَرَ، أَخْبَرَهُ أَنَّهُ، وَقَفَ عَلَى جَعْفَرٍ يَوْمَئِذٍ وَهْوَ قَتِيلٌ، فَعَدَدْتُ بِهِ خَمْسِينَ بَيْنَ طَعْنَةٍ وَضَرْبَةٍ، لَيْسَ مِنْهَا شَىْءٌ فِي دُبُرِهِ. يَعْنِي فِي ظَهْرِهِ.
Traducción
Anas narrado
El Profeta (ﷺ) había informado al pueblo del martirio de Zaid, Ya'far e Ibn Rawaha antes de que se conociera la noticia de su muerte. El Profeta (ﷺ) dijo: «Zaid tomó la bandera (como comandante del ejército) y fue martirizado, luego Ja'far la tomó y fue martirizado, y luego Ibn Rawaha la tomó y fue martirizado». En ese momento, los ojos del Profeta estaban derramando lágrimas. Añadió: «Entonces la bandera fue arrojada con una espada entre las espadas de Alá (es decir, Jalid) y Alá los hizo victoriosos (es decir, a los musulmanes)».