حَدَّثَنَا أَحْمَدُ، حَدَّثَنَا ابْنُ وَهْبٍ، عَنْ عَمْرٍو، عَنِ ابْنِ أَبِي هِلاَلٍ، قَالَ وَأَخْبَرَنِي نَافِعٌ، أَنَّ ابْنَ عُمَرَ، أَخْبَرَهُ أَنَّهُ، وَقَفَ عَلَى جَعْفَرٍ يَوْمَئِذٍ وَهْوَ قَتِيلٌ، فَعَدَدْتُ بِهِ خَمْسِينَ بَيْنَ طَعْنَةٍ وَضَرْبَةٍ، لَيْسَ مِنْهَا شَىْءٌ فِي دُبُرِهِ‏.‏ يَعْنِي فِي ظَهْرِهِ‏.‏
Traducción
Narró An-Nu'man bin Bashir

Abdullah bin Rawaha cayó inconsciente y su hermana Amra empezó a llorar y a decir en voz alta: «¡Oh, Jabala! ¡Oh, fulano! ¡Oh, tal y tal! y siguió llamándolo por sus (buenas) cualidades (una por una). Cuando recobró el sentido común, le dijo (a su hermana): «Siempre que decías algo, me preguntaban: «¿De verdad eres así (es decir, como ella dice)?»