حَدَّثَنَا ابْنُ نُمَيْرٍ، حَدَّثَنَا أَبُو أُسَامَةَ، حَدَّثَنَا إِسْمَاعِيلُ، أَخْبَرَنَا قَيْسٌ، عَنْ عَبْدِ اللَّهِ ـ رضى الله عنه أَنَّهُ أَتَى أَبَا جَهْلٍ وَبِهِ رَمَقٌ يَوْمَ بَدْرٍ، فَقَالَ أَبُو جَهْلٍ هَلْ أَعْمَدُ مِنْ رَجُلٍ قَتَلْتُمُوهُ
Traducción
Narró Ibn `Umar
El Profeta (ﷺ) se paró junto al pozo de Badr (que contenía los cadáveres de los paganos) y dijo: «¿Has descubierto que es verdad lo que tu señor te ha prometido?» Luego añadió: «Ahora oyen lo que digo». Esto lo mencionó antes de Aisha, y ella dijo: «Pero el Profeta (ﷺ) dijo: 'Ahora saben muy bien que lo que les decía era cierto'. Luego recitó (el versículo sagrado) :-- «No puedes hacer que los muertos oigan... hasta el final del versículo)» (30.52).