حَدَّثَنَا مُسَدَّدٌ، حَدَّثَنَا بِشْرُ بْنُ الْمُفَضَّلِ، حَدَّثَنَا سَلَمَةُ بْنُ عَلْقَمَةَ، عَنْ مُحَمَّدِ بْنِ سِيرِينَ، قَالَ تُوُفِّيَ ابْنٌ لأُمِّ عَطِيَّةَ ـ رضى الله عنها ـ فَلَمَّا كَانَ الْيَوْمُ الثَّالِثُ دَعَتْ بِصُفْرَةٍ، فَتَمَسَّحَتْ بِهِ وَقَالَتْ نُهِينَا أَنْ نُحِدَّ أَكْثَرَ مِنْ ثَلاَثٍ إِلاَّ بِزَوْجٍ.
Traducción
Narrado: Zainab bint Abi Salama
Cuando la noticia de la muerte de Abu Sufyan llegó desde Sham, Um Habiba al tercer día, pidió un perfume amarillo y le perfumó las mejillas y los antebrazos y dijo: «Sin duda, no habría necesitado esto si no hubiera escuchado al Profeta (ﷺ) decir: «No es legal que una mujer que cree en Alá y en el Último Día llore más de tres días por un muerto excepto por ella esposo, por quien debe llorar durante cuatro meses y diez días».