El Profeta (ﷺ) dijo: «Cuando un ser humano yace en su tumba y sus compañeros regresan e incluso escucha sus pasos, dos ángeles se le acercan y lo hacen sentarse y le preguntan: ¿Qué decías sobre este hombre, Muhammad? Dirá: «Doy testimonio de que es el siervo y el Mensajero de Dios». Entonces se le dirá: «Mira cuál es tu lugar en el Infierno. Alá te ha dado un lugar en el Paraíso en lugar de él». El Profeta (ﷺ) añadió: «El muerto verá sus dos lugares. Pero un incrédulo o un hipócrita dirán a los ángeles: «No sé, pero solía decir lo que decía la gente. Se le dirá: «Ni sabías ni seguiste la guía (al recitar el Corán)». Luego lo golpearán con un martillo de hierro entre las dos orejas y llorará, y ese grito lo oirán todos los que se le acerquen, excepto los seres humanos y los genios».