Cuando se acercaba el momento de la muerte de Abu Talib, el Mensajero de Allah (ﷺ) fue a verlo y encontró a Abu Yahl bin Hisham y a Abdullah bin Abi Umaiya bin Al-Mughira a su lado. El Mensajero de Allah (ﷺ) le dijo a Abu Talib: «¡Oh tío! Di: «Nadie tiene derecho a ser adorado sino Alá», sentencia con la que seré testigo de vosotros ante Alá. Abu Yahl y 'Abdullah bin Abi Umaiya dijeron: «¡Oh Abu Talib! ¿Vas a denunciar la religión de Abdul Muttalib?» El Mensajero de Allah (ﷺ) siguió invitando a Abu Talib a decirlo (es decir, «Nadie tiene derecho a ser adorado excepto Allah») mientras ellos (Abu Yahl y `Abdullah) siguieron repitiendo su declaración hasta que Abu Talib dijo por última vez que profesaba la religión de Abdul Muttalib y se negó a decir: «Nadie tiene derecho a ser adorado excepto Allah». (Entonces el Mensajero de Allah (ﷺ) dijo: «Seguiré pidiéndole perdón a Allah por ti, a menos que Dios me lo prohíba». Así que Allah reveló (el versículo) acerca de él (es decir, no es apropiado para el Profeta (ﷺ) y quienes creen que deben invocar (Allah) para pedir perdón a los paganos aunque sean parientes, después de que les haya quedado claro que son compañeros del fuego (9.113).