Siempre que el Mensajero de Allah (ﷺ) apedreaba la Yamra cerca de la mezquita de Mina, la hacía Ramy con siete guijarros pequeños y decía Takbir al arrojar cada guijarro. Luego, se ponía de pie frente a la Qiblah con las manos levantadas e invocaba (a Allah), y solía permanecer de pie durante un largo período. Luego llegaba a la segunda Yamra (Al-Wusta) y apedreaba siete piedras pequeñas, recitando el Takbir al lanzar cada piedra. Luego se ponía de pie frente a la Qiblah con las manos levantadas para invocar a Alá. Luego llegaba a la Yamra, cerca de la 'Aqaba (Jamrat-ul-'Aqaba), y hacía Ramy con siete guijarros pequeños, recitaba el Takbir al lanzar cada piedra. Luego se iba y no se quedaba junto a ella. Az-Zuhri narró: Escuché a Salim bin 'Abdullah decir lo mismo que su padre, basándose en la autoridad del Profeta (ﷺ). E Ibn 'Umar solía hacer lo mismo.