El Profeta (ﷺ) me envió a ver a algunas personas en Yemen y, cuando regresé, lo encontré en Al-Batha. Me preguntó: «¿Con qué intención has asumido el Ihram (es decir, para el Hayy, para la Umra o para ambos?») Le respondí: «He asumido el Ihram con una intención como la del Profeta». Me preguntó: «¿Tienes un Hadi contigo?» Respondí negativamente. Me ordenó realizar el tawaf alrededor de la Kaaba y entre Safa y Marwa y luego terminar mi ihram. Lo hice y fui a ver a una mujer de mi tribu que me peinó o me lavó la cabeza. Luego, cuando Omar llegó (es decir, se convirtió en califa), dijo: «Si seguimos el Libro de Alá, nos ordena completar el Hayy y la Umra; como Dios dice: «Realiza el Hayy y la Umra para Allah» (2.196). Y si seguimos la tradición del Profeta (ﷺ), quien no terminó su Ihram hasta que sacrificó su Hadi».