حَدَّثَنِي إِسْحَاقُ الْوَاسِطِيُّ، حَدَّثَنَا خَالِدٌ، عَنْ خَالِدٍ الْحَذَّاءِ، عَنْ عِكْرِمَةَ، عَنِ ابْنِ عَبَّاسٍ ـ رضى الله عنهما ـ أَنَّ رَسُولَ اللَّهِ صلى الله عليه وسلم طَافَ بِالْبَيْتِ، وَهْوَ عَلَى بَعِيرٍ، كُلَّمَا أَتَى عَلَى الرُّكْنِ أَشَارَ إِلَيْهِ بِشَىْءٍ فِي يَدِهِ وَكَبَّرَ‏.‏
Traducción
Narró Ibn `Abbas

El Mensajero de Allah (ﷺ) realizó el Tawaf (de la Kaaba) montado en un camello (en ese momento el Profeta (ﷺ) tenía una lesión en el pie). Cuando llegaba al rincón (donde estaba la piedra negra), señalaba hacia allí con una cosa en la mano y decía: «Allahu-Akbar».