حَدَّثَنَا عُبَيْدُ اللَّهِ بْنُ سَعِيدٍ، حَدَّثَنَا أَبُو النُّعْمَانِ الْحَكَمُ ـ هُوَ ابْنُ عَبْدِ اللَّهِ الْبَصْرِيُّ ـ حَدَّثَنَا شُعْبَةُ، عَنْ سُلَيْمَانَ، عَنْ أَبِي وَائِلٍ، عَنْ أَبِي مَسْعُودٍ ـ رضى الله عنه ـ قَالَ لَمَّا نَزَلَتْ آيَةُ الصَّدَقَةِ كُنَّا نُحَامِلُ، فَجَاءَ رَجُلٌ فَتَصَدَّقَ بِشَىْءٍ كَثِيرٍ فَقَالُوا مُرَائِي. وَجَاءَ رَجُلٌ فَتَصَدَّقَ بِصَاعٍ فَقَالُوا إِنَّ اللَّهَ لَغَنِيٌّ عَنْ صَاعِ هَذَا. فَنَزَلَتِ {الَّذِينَ يَلْمِزُونَ الْمُطَّوِّعِينَ مِنَ الْمُؤْمِنِينَ فِي الصَّدَقَاتِ وَالَّذِينَ لاَ يَجِدُونَ إِلاَّ جُهْدَهُمْ} الآيَةَ.
Traducción
Narró Abu Mas'ud
Cuando se revelaron los versículos de la caridad, solíamos trabajar como porteros. Llegó un hombre y distribuyó objetos de caridad en abundancia. Y ellos (la gente) dijeron: «Está presumiendo». Y otro hombre se acercó y dio un sa (una pequeña cantidad de cereales) y dijeron: «Alá no necesita esta pequeña cantidad de caridad». Y entonces llegó la inspiración divina: «Los que critican a los creyentes que dan en caridad voluntariamente y a los que no encuentran otra forma de dar en caridad que no sea lo que tienen a su alcance» (9.79).